Ninguno
El bitcoin en el Sillón de la verdad
11 de noviembre de 2021

​Un Bitcoin cuesta un poco más de US$60 mil, un crecimiento astronómico desde su aparición allá por el 2009. Aprendamos un poco más de este novedoso, sexy, pero también intimidante mundo del bitcoin y las criptomonedas. Escribe Enrique Castellanos, docente de Economía, en Semana Económica.

En estos días el ya famoso Bitcoin, la criptomoneda más difundida y (hasta ahora) exitosa de este nuevo mundo virtual, se cotiza en sus máximos históricos. Un Bitcoin cuesta un poco más de US$60 mil, un crecimiento astronómico desde su aparición allá por el 2009. Si en ese entonces usted hubiera tenido la visión, el temple y la suerte de haber apostado por este activo, tendría la friolera de US$120 mil por cada dólar invertido.

Esta fiebre por el Bitcoin viene alcanzando su clímax alimentado por el debut en los mercados hace unos días y la inminente autorización del regulador norteamericano de valores (SEC) del primer fondo mutuo en bolsa (ETF o Exchange-traded funds) que brinda exposición a esta criptomoneda. En sentido estricto, Proshares Bitcoin Strategy ETF (BITO) no invierte directamente en Bitcoins sino en contratos a futuro de esta criptomoneda; sin embargo, esto, a grandes términos, equivale (o debería equivaler) a tener Bitcoins en cartera.

Con esto último, el alambicado y riesgoso proceso (desde el punto de vista operativo) de invertir en Bitcoins se simplifica y democratiza en gran medida. Hoy por hoy – aunque indirectamente - comprar Bitcoins es tan fácil como comprar una acción de Apple o Amazon con su bróker de bolsa preferido.

Sentemos al Bitcoin en el sillón de la verdad y aprendamos un poco más de este confuso, sexy, pero también intimidante mundo del Bitcoin y las criptomonedas:

1.    "El Bitcoin es una pirámide" …. FALSO. El precio del Bitcoin probablemente sea una burbuja, pero no es una pirámide. Se dice que hay una burbuja en un mercado cuando el precio de un activo en particular está muy por encima de su valor intrínseco. Por ejemplo, puede haber burbujas inmobiliarias, el precio de las casas en Estados Unidos puede estar sobrevalorado, pero las casas tienen un valor en sí. Por el contrario, una pirámide es simplemente una estafa en donde la plata pasa de unas manos a otras y los últimos pierden todo su capital. Actualmente, un Bitcoin puede estar muy sobrevalorado o valer casi nada, pero no es una estafa. 

2.    "El Bitcoin no tiene valor" … FALSO. Esta criptomoneda es un activo cuyo valor intrínseco viene dado por la tecnología del blockchain (cadena de bloques) que lo hace realidad. Esta tecnología viene siendo investigada y perfeccionada desde la década de los ochenta, pero es recién en el 2009 con la aparición del Bitcoin que la misma debuta en los mercados financieros. Sucintamente, el blockchain permite llevar a cabo de manera encriptada y descentralizada un registro contable de transacciones financieras. Aquí, la palabra clave es descentralizada, pues vía el blockchain, las criptomonedas pueden comprarse, vender o transferirse gracias a la existencia en un gran libro contable que se replica y concilia de manera simultánea y ubicua en muchas plataformas (Ver nota explicativa del blockchain al final de este artículo). Consecuencia de lo anterior, los factores críticos que determinaran el valor futuro del Bitcoin son: si el blockchain madurará y se consolidará como la tecnología del futuro (o será reemplazada por otra tecnología mejor) y si el Bitcoin podrá en algún momento sumar una masa crítica que le permita cumplir las funciones de una moneda tradicional: medio de cambio, unidad de cuenta y atesorador de valor. 

3.    "Los Bitcoins no tienen respaldo" … VERDADERO. Los Bitcoins, así como las otras criptomonedas no tienen respaldo de un activo físico o valor intrínseco. Pero … un momento, todo lo que hoy reconocemos como dinero tampoco lo tiene. La convertibilidad del dólar a oro fue abolida en 1971 y tampoco nuestro nuevo sol es convertible a nada. En el presente, todas las principales monedas en el mundo son fiduciarias. Y la palabra fiducia viene de fides que significa fe o confianza. Históricamente, muchas cosas tales como la sal, granos, metales, huesos y hasta cigarrillos (esto lo recuerdo de la hiperinflación peruana de los ochenta) han fungido de dinero. Para que algo sea dinero no necesita que tenga valor intrínseco per se, solo necesitas que la gente crea que lo tiene. Como diría el pintoresco Cuto Guadalupe: "la fe, la fe, la fe es lo más lindo" y, yo añadiría, lo más importante. Esto es verdad tanto en el futbol, como en las finanzas y en la vida misma. 

4.    "Invertir en Bitcoin y otras criptomonedas es riesgoso" … VERDADERO. Es muy riesgoso. La cotización tanto del Bitcoin como otras criptomonedas varían muchísimo de un día a otro y se puede perder (aunque también ganar) mucho dinero con ellas. De hecho, las criptomonedas me hacen recordar a lo que pasó con el boom del internet y las empresas "puntocom" allá por los años noventa. Uno pudo haber invertido en Hi5 o MySpace (empresas predecesoras de las actuales redes sociales dominantes) y perder casi todo su capital o; con mucha suerte y algo de sapiencia, haber elegido invertir en Facebook o Instagram y ser un nuevo millonario. ¿Cómo saber en diez o veinte años cuál será la criptomoneda que prevalezca? O quizás las criptomonedas, como hoy las conocemos, desparecerán y darán paso a nuevas monedas también electrónicas y con tecnología blockchain creadas por los bancos centrales (ya se escucha que la Reserva Federal de Estados Unidos y otros gobiernos estarían pensando en un proyecto de esta índole). Mi consejo. Si decide invertir en criptomonedas, hágalo solo la plata que le sobre y este consciente – que si bien puede ganar - también puede perder tranquilamente un 50% o más del capital invertido. 

5.    "Yo no invierto en Bitcoins porque no los entiendo" … VERDADERO. Una de las máximas financieras es solo invertir en lo que uno entiende y conoce. Pero esto último, no lo exime de hacer su tarea y tratar de entenderlo. Hay muchísima literatura en la web que explica este nuevo y complejo mundo. Bájese de su pedestal, adelgace el ego y no niegue la existencia de algo simplemente porque usted - en este momento - no lo entiende o termina de entender.

Para terminar, no quiero en este blog incentivar a nadie a invertir en Bitcoins u otra de las más de seis mil criptomonedas que hoy coexisten en el ciberespacio. Las decisiones de inversión de cada individuo deben tomarse considerando múltiples factores que claramente escapan a este ámbito. Cada persona es un mundo y sus finanzas también lo son. Aquí, mi único propósito es despertar la curiosidad del lector e instarle a mantener un open mind en estos tiempos tan cambiantes. Personalmente, les cuento que en mi vida las ideas preconcebidas, las deformaciones profesionales y la soberbia me han hecho perder muchas oportunidades y dejar en la mesa mucho dinero. Espero haber aprendido mi lección. Nada mejor que terminar con la frase del gran astrofísico Stephen Hawking: "el peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento".

NOTA EXPLICATIVA. Para ilustrar cómo funciona el blockchain, imaginemos que en un aula una profesora reparte 100 soles a cada uno de sus 30 alumnos y luego escribe los nombres y la cantidad recibida por cada uno en la pizarra del aula. Cada vez que un alumno paga o recibe dinero de otro, uno de ellos actualiza la pizarra mostrando los nuevos movimientos y saldos. Es obvio que este método tradicional de registro enfrenta múltiples riesgos: alguien podría borrar accidentalmente la pizarra, se podría equivocar al momento de registrar las transacciones o hacer trampa apuntando operaciones a su favor. Ahora bien, pensemos que, para evitar estos problemas, un día llega la profesora y reparte 30 tablets o pizarras electrónicas personales. Estas tienen un programa incorporado que permite que cada vez que un alumno –siguiendo un protocolo– registra una operación, las 30 pizarras se actualizan al mismo tiempo. La bondad del sistema es que muestra la misma información actualizada y aceptada por todos de manera descentralizada. Si una pizarra se rompe, no pasa nada, la data está en las otras. Si alguien intencionalmente no apunta una transacción o esta no está confirmada por las partes, el sistema se bloquea y no avanza hasta que todas las pizarras muestren información uniforme y correcta. En nuestro ejemplo, la pizarra física serían los bancos centrales con su contabilidad centralizada y potenciales fallas (por ejemplo, la última crisis financiera mundial o la hiperinflación peruana de la década de 1980); mientras que las pizarras electrónicas equivalen al blockchain: una base de datos descentralizada, encriptada y secuencial en la que, en vez de un único libro contable, tenemos un set de libros consistentes entre sí y actualizados en tiempo real.

Etiquetas
inversionistas Finanzas Fintech Economía Enrique Castellanos

​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​

Noticias recientes
La cátedra de investigación cuenta con el apoyo técnico y financiero del International Research Centre de Canadá- IDRC.

​Sergio Córdova y Ruth Nieto, alumnos de Administración de la Universidad del Pacífico, participan en el programa de doble grado de la UP y nos cuentan su experiencia en la escuela de negocios HEC Montreal. 

​Egresado de Administración de la Universidad del Pacífico (UP) y actual CEO de Latinoamérica de RedBus, Gerardo Reátegui, comentó sobre las metas de esta plataforma de compra de pasajes y destacó su experiencia en la UP.