Escuela de Gestión Pública

Adam Kahane presentó su libro “Colaborar con el enemigo” en la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico

La Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico presentó el libro "Colaborar con el Enemigo: Como trabajar con quien no estás de acuerdo, no te agrada o no confías" del autor Adam Kahane, que trata sobre lo complicado que resulta conciliar intereses encontrados o violentamente enfrentados en el mundo actual.
                                 
Durante la presentación se contó con la presencia de José Luis Bonifaz, Director de la Escuela de Gestión Pública, quien reconoció la gran labor de Adam Kahane y su papel como conciliador en una gran cantidad de conflictos en países de la región, como Colombia y México; estuvo presente también Bertha Ormeño, Directora Académica de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico.

"En 1996 trabajé en Colombia con Juan Manuel Santos un proyecto pequeño llamado "Destino Colombia" que unió a todos los actores principales del conflicto armado para encontrar una forma de resolverlo, y 20 años después se firmó el acuerdo de paz. Durante su discurso, Santos mencionó a los talleres que se realizaron 20 años antes como el inicio del diálogo", señaló Kahane.

El autor estudió física en la Universidad McGill de Montreal y economía de la energía y los recursos en la Universidad de California, en Berkeley. Tuvo varios puestos como investigador de políticas públicas en los Estados Unidos, Europa y Japón. Sin embargo, su papel en medio de negociaciones de conflictos sociales partió desde 1991.

"En situaciones complejas siempre hay diferencias entre los actores principales y nosotros no podemos intentar cambiar las perspectivas de cada uno. Tenemos que trabajar de tal forma que no debemos involucrarnos con otros actores sino debemos luchar junto a ellos", señala Kahane.  

La perspectiva de Adam Kahane, con relación a cómo abordar diferentes retos, cambió drásticamente en 1991, cuando ayudó a un equipo de líderes sudafricanos a estudiar la forma de llevar a cabo la transición del apartheid a la democracia.

"Yo creo que para la mayoría de personas al obligar que las cosas se hagan como uno quiere, sin importar lo que los demás desean, puede causar una pausa en el avance social. A veces el llamado "bien común" puede resultar manipulador", afirmó.

Durante los últimos veinticinco años, Adam ha trabajado de esta forma en más de cincuenta países, con ejecutivos y políticos, militares y guerrilleros, servidores civiles y líderes sindicales, activistas de la comunidad y el clero.