Logo Superior
  Universidad del Pacífico

Año 05 - Número 01    30 de setiembre de 2005

[ Página Inicial ]  

 TITULARES
  EDITORIAL
  ¿Extinción en Yanta? (Perú)
  El cartón ondulado contribuye a disminuir los impactos sobre el cambio climático
  Premios World Business 2006 reconocerán el trabjo por los Objetivos del Milenio
  Gobierno argentino lanza fondo de créditos de emisiones de carbono
  El lado sucio de la tecnología
  Bruselas pretende reducir el consumo eléctrico de los aparatos en “stand-by”
  España es el país de la UE con más infracciones ambientales
  Katrina y el cambio climático
  Antártida. Radiaciones solares aumentan peligrosidad
  La Copa 2006, respetuosa con el Medio Ambiente
  Bolivia, ejemplo de manejo sostenible forestal
 ARTICULOS
  ARTÍCULOS
  EFEMÉRIDES
 PUBLICACIONES
PUBLICACIONES
LINKS RECOMENDADOS
SABÍAS QUÉ...?

 
 CONTACTENOS

 
cendoc_ds@up.edu.pe


Universidad del Pacífico


EFEMÉRIDES

DIA MUNDIAL DE LA PRESERVACIÓN DE LA CAPA DE OZONO

El 16 de septiembre se celebra el Día Internacional de Protección de la Capa de Ozono, instituído en 1995 por las Naciones Unidas para sensibilizar sobre este problema a la opinión pública.

La llamada capa de ozono es en realidad una región atmosférica entre los 15 y los 35 km de altura, donde se concentra cerca del 90% de todo el ozono que existe en la atmósfera. Su papel es muy beneficioso y fundamental, porque filtra la radiación ultravioleta conocida como UV-B. Esta radiación causa daños a los organismos al ser absorbida por diversas moléculas, debido a los cambios físico-químicos que induce en las mismas, lo que es perjudicial para la piel y los ojos (quemaduras, cánceres, cataratas) y debilita el sistema inmunológico, además de reducir el rendimiento de las cosechas.

El problema del agotamiento de la capa de ozono se debatió por primera vez en el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 1976, lo que dio origen, un año después a la creación del Comité de coordinación sobre la capa de ozono (CCOL), en convenio con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), para que evaluara periódicamente el agotamiento del ozono. Años más tarde se iniciaron negociaciones intergubernamentales de un acuerdo internacional para eliminar gradualmente las sustancias que agotan la capa de ozono que concluyeron con la adopción del Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono en marzo de 1985. Este convenio alienta la cooperación intergubernamental para la investigación, la observación sistemática de la capa de ozono, el control de la producción de CFC y el intercambio de información.

Dos años después, en setiembre de 1987, se firma el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono y fue concebido para que se pudieran revisar los calendarios de eliminación gradual sobre la base de evaluaciones científicas y tecnológicas periódicas. El Protocolo se ajustó para acelerar los calendarios de eliminación. También se lo enmendó para introducir otros tipos de medidas de control y agregar nuevas sustancias controladas a la lista. Actualmente son 184 naciones suscritas al convenio, con la obligación de eliminar el uso de CFC y de casi 100 sustancias químicas que afectan la capa de ozono.

La relevancia en la preservación de la capa de ozono podría quedar más clara a través de una visión general de algunos de los efectos principales que su destrucción ocasiona. Por otra parte, aún cuando los países de América Latina y el Caribe contribuyen únicamente con el 14% del consumo global de sustancias que destruyen la capa de ozono (de acuerdo con datos de 1999), la realidad es que los efectos dañinos de su destrucción tienen un impacto global, todos los seres humanos, las plantas, los animales y nuestro medio ambiente son afectados. Todos a nivel global tenemos un grado de responsabilidad y podemos contribuir con acciones que nos permitan proteger la salud mundial y nuestro medio ambiente.

La destrucción de la capa de ozono conlleva una inadecuada protección de la superficie terrestre contra los rayos UV-B, los cuales son muy intensos y al filtrarse en proporciones mayores a lo que deberían ocasionan problemas a la salud humana, tales como quemaduras de piel más intensas, cáncer en la piel (melanomas y no-melanomas principalmente), disminución del sistema inmunológico de los seres humanos, envejecimiento prematuro de la piel, daños a diversas partes del ojo (lente del ojo - cristalino, corneas, etc.). Los rayos UV-B también reducen el crecimiento de plantas, la salud de la vida silvestre, de animales en general y daña los ecosistemas por lo que la cadena alimenticia se ve afectada y por consiguiente todo tipo de vida en el mundo.

http://www.unep.org/
http://www.rolac.unep.mx/
http://www.ecologistasenaccion.org

Copyright 2004, Centro de Documentación en Desarrollo Sostenible.
Universidad del Pacífico (Lima, Perú).
Boletín Electrónico en Desarrollo Sostenible
Copyright © 2010 - Derechos reservados a la Universidad del Pacífico.
Términos del Servicio - Política de Privacidad