El alumno logra el cumplimiento de objetivos específicos, los cuales son comunicados al inicio de cada sesión de clase. No se espera culminar un programa o un curso para medir el avance. Por el contrario, en cada sesión el alumno sabe qué ha desarrollado en esa clase, los objetivos de la misma y sabe que esos conocimientos le serán de utilidad al día siguiente. O sea en cada clase se logran avances concretos y el alumno es consciente de ello.