Maazamorra

 

In memorian
El Comercio.Lima, 12 de enero de 1999, p.C20.

 

La Ortografía de la Real Academia de 1999 repite la recomendación de las Nuevas normas que se adoptaron en 1959: “Las voces y expresiones latinas usadas en nuestra lengua se acentuarán gráficamente de acuerdo con las reglas generales del español. Ejemplos: tránseat, ítem, accésit, memorándum, exequátur, alma máter.” (Ortografía de la lengua española,p.53). El texto académico no dispone nada más en relación al latín, o a la escritura del latín, en textos castellanos. Las palabras latinas, salvo en la colocación de la tilde, deberán tratarse como cualquier otra palabra extranjera citada en textos castellanos. Para estos casos, la Ortografía señala lo siguiente: “En las palabras de otras lenguas que, por su falta de adaptación a la nuestra, escribimos con letra cursiva o entre comillas [...], así como en los nombres propios originales de tales lenguas, no se utilizará ningún acento que no exista en el idioma a que pertenecen. Ejemplos: catering, Aribau, Windsor. Si se trata de voces ya incorporadas a nuestra lengua o adaptadas completamente a su pronunciación y escritura, habrán de llevar tilde cuando lo exija la acentuación del español. Ejemplos: búnker, París, Támesis.” (Ortografía de la lengua española, p.53). En la escritura española, por lo tanto, se mantiene la ortografía latina. m: debería escribirse, entonces, in memóriam, pues se trata de una palabra grave terminada en consonante que no es ni n ni s.

Es claro que la expresión in memorian no se justifica de ninguna manera, a no ser que se quiera consignar en la escritura una pronunciación incorrecta, pero muy difundida. Esta pronunciación se explica por lo extraño que resulta para un hablante del español el encontrar ciertas consonantes como la m en posición final de palabra. Históricamente, en el proceso de formación del castellano, la m latina desapareció en la referida ubicación. Por ejemplo, la palabra latina TEMPLUM dio templo en español. Si la tendencia siguiera, podría escucharse *in memoria. Sin embargo, ello parece poco probable, por el matiz culto de la expresión y por la conciencia de los hablantes de que, efectivamente, se trata de una expresión latina adecuada a la solemnidad de la situación.

En este caso, al decir in memorian, se ha dejado de lado la nasal labial (m), difícil de pronunciar en posición final de palabra castellana, y se ha reemplazado por otra nasal (n), la cual es frecuente en esa posición.

 Una de las funciones de la ortografía es la de reflejar la pronunciación más difundida, pero no es la única ni, necesariamente, la más pertinente cuando se cita una palabra latina o cualquier otra palabra extranjera. Escríbase, pues, in memóriam, que es, a la vez, latín correcto y español correcto.

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