Cartel

 

André Martinet (1908-1999)
 

En julio pasado murió en París André Martinet, el último gran lingüista de la generación de Louis Hjelmslev y Émile Benveniste. Había nacido en 1908 en Saboya (Francia), a uno de cuyos dialectos- el dialecto saboyano de Hauteville- dedicó un importante estudio fonológico. Fue profesor de la Universidad de París (La Sorbona) y de la École Pratique des Hautes Etudes y, por cerca de un decenio (1946-1955), de la Universidad de Columbia (Nueva York). Se inició como germanista, con un trabajo sobre la fonética del alemán y del danés; luego se dedicó, sobre todo, a reflexionar acerca de problemas de lingüística general. Cercano a los planteamientos teóricos de la Escuela de Praga, Martinet considera a la lengua fundamentalmente como institución, como estructura y casi siempre en sus aspectos fonéticos. Lo que caracteriza a su investigación es la atención al cambio lingüístico: ¿por qué se transforman los sonidos de una lengua?, ¿cómo repercuten estos cambios en el conjunto de una lengua? Se trataba de una perspectiva no común dentro del estructuralismo lingüístico, aunque Roman Jakobson , mayor que Martinet, ya la había propuesto. Martinet habla de economía de los cambios o de esfuerzo mínimo, en el sentido de que el hablante se mueve entre dos impulsos contrarios: la inercia que tiende a dejar todo inmutable y la necesidad de comunicarse, que induce a innovar en la lengua si, dado un elemento lingüístico cualquiera, ésta (la lengua) no está en grado de ofrecer información suficiente para la expresión del hablante. Habla también de funcionalidad en el sentido de que, cuando dos sonidos de una lengua (en realidad, dos fonemas) tienden a confundirse, las palabras que los contienen pierden la posibilidad de distinguirse, con lo cual los citados sonidos (fonemas) dejan de ser funcionales. Al contrario, la diferenciación que se desarrolla entre sonidos (fonemas) para distinguir palabras puede explicarse por necesidades funcionales. Basado en las consideraciones teóricas anteriores, escribió Economía de los cambios fonéticos (Madrid: Gredos, 1974) y otras obras, que conforman una numerosa bibliografía, como El lenguaje desde el punto de vista funcional (Madrid: Gredos, 1971) o La fonología como fonética funcional (Buenos Aires: Rodolfo Alonso, 1972). La enciclopedia La lingüística. Guía alfabética (Barcelona: Anagrama, 1972) propone, por último, una sistematización de carácter general, en la que prevalecen, previsiblemente, los planteamientos teóricos. La claridad fue una virtud esencial de su estilo.

 

(Cesare Segre, en el Corriere della Sera. Milán, 23 de julio de 1999, p.31.
Traducción libre de la redacción de Coiné.)

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