Cartel

 

El Diccionario normativo de dudas

Fiel a su misión principal (“servir a la unidad del idioma”) y a uno de los modos principales de realizarla (“establecer y difundir los criterios de propiedad y corrección”), la Real Academia Española y las veintiuna academias asociadas han empezado las labores que culminarán en el Diccionario normativo de dudas. Se prevé completar la estructura básica del trabajo en 2002. Luego, se publicará en forma de libro con anejo informático.

Según lo divulgado por la Academia (Boletín de la Academia Peruana de la Lengua, 33 [primer semestre de 2000]), se podrán ir adelantando en Internet, mediante las distintas redes de Telefónica, partes completas que tengan sentido en sí mismas.

La obra responde a una inquietud bastante difundida, de la que no son testimonios deleznables las numerosas consultas que reciben las academias y la gran cantidad de libros de estilo de medios de comunicación, manuales de español correcto, diccionarios particulares de dudas y otros textos análogos que toman como referencia obligada a la norma académica.

Resulta interesante reproducir, in toto, el título “Determinación de la norma” que aparece en la sección considerativa del plan del Diccionario:

“Dadas las diferencias [que se presentan en el español], no resulta siempre fácil determinar cuál es la norma común: a la doble variedad –peninsular y americana- se añaden los particularismos regionales y todo ello está, además, condicionado por el modo de expresión –oral o escrito-, por la situación comunicativa y el nivel sociocultural de los hablantes.

Sin embargo, la expresión culta de nivel formal, y especialmente la escrita, presenta un alto grado de homogeneidad en todo el ámbito hispanohablante. Es, por tanto, la que constituye el “español estándar”: la lengua que todos empleamos (o aspiramos a emplear) cuando sentimos la necesidad de expresarnos con corrección. Es la lengua que se enseña en las escuelas, la que, con mayor o menor acierto, utilizamos al hablar en público o emplean los medios de comunicación.

Teniendo, pues, en cuenta las fluctuaciones y variantes apuntadas y asumiendo la imposibilidad de registrar de manera exhaustiva las que pueden corresponder a usos de alcance limitado, el propósito del Diccionario normativo de dudas se centra en orientar al lector para que pueda discernir, entre usos divergentes, cuáles pertenecen al español estándar, la lengua general culta, y cuáles están marcados geográfica o socioculturalmente.”

Con el propósito de que sea consultado por el mayor número posible de personas, en la redacción de las entradas del Diccionario normativo de dudas se evitará el uso de tecnicismos lingüísticos complejos y se emplearán solo conceptos lingüísticos básicos. Además, para facilitar la comprensión de estos conceptos básicos, se incluirá al final de la obra un pequeño glosario de términos gramaticales.

(Extraído del Boletín de la Academia Peruana de la Lengua Nº 33 [primer semestre, 2000], pp.142-145)

 

El Diccionario Académico de Americanismos

Las academias reunidas en la Asociación de Academias de la Lengua Española han acordado iniciar los trabajos para la elaboración del Diccionario Académico de Americanismos. Recientemente, se redactó el proyecto de planta, que incluye 50 propuestas. Se prevén unas 120 000 entradas. Los elementos lematizados serán los de uso actual y los anticuados que cuenten con el aval de algún testimonio, literario o no. La macroestructura del DAA estará integrada por americanismos, es decir, por lexías autóctonas de América y sus derivados, antiguos y modernos (como cacique, caciquismo), palabras procedentes de otras culturas tanto antiguas (ejemplo: el afronegrismo bemba) como modernas (ejemplo: el anglicismo curly), arcaísmos (como guindar), “criollismos” (como profesionista) y, por último, palabras de procedencia española con cambio de contenido semántico que no quepan en la tipología anterior.

(Extraído del Boletín de la Academia Peruana de la Lengua Nº 33 [primer semestre, 2000], pp. 149-151)

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