Consenso.gif (5083 bytes)

 

Sobre tildes, eñes, y otros caracteres especiales en el correo electrónico1

Por Luis Vargas Durand

 

Víctor Latorre, de la Universidad Ricardo Palma de Lima, consulta sobre la imposibilidad de colocar signos del alfabeto no inglés en el cuerpo de los mensajes electrónicos. Esta dificultad propicia que algunos usuarios prescindan del todo de estos signos, con frecuencia con un aviso al final de cada mensaje ("tildes suprimidas"), o que busquen ciertas equivalencias. El profesor Latorre inquiere por reglas al respecto y opta por marcar las vocales acentuadas siguiéndolas de un apóstrofo: "acentuacio’n" por "acentuación", así como reemplazar la ñ por ny. Sabemos que otros emplean el apóstrofo antes de la vocal: "acentuaci’on"; o recurren al uso de mayúsculas para las vocales tildadas: "acentuaciOn".

Esta insuficiencia del correo electrónico para transmitir caracteres no ingleses se encuentra actualmente superada por prácticamente todos los programas, no sólo para los caracteres españoles, sino también para los caracteres de diversas lenguas. Así se posibilita la digitación de estos caracteres en mensajes electrónicos con la misma facilidad que en un procesador de textos. Por esto no es necesario establecer equivalencias permanentes para reemplazar las tildes en los mensajes de correo electrónico. Ese recurso, contrariamente, puede inducir a suponer que el problema es técnicamente insoluble y, además, su dificultad llevará a que en la práctica muchos se eximan de tildar2. Una actitud más acertada es la de corregir el problema, si lo tenemos, e inculcar en los demás el ánimo de hacerlo. Es de esperar que los recursos más recientes vayan repercutiendo poco a poco en el uso; sin embargo, es probable que quienes hoy disponen de sistemas aparentemente insatisfactorios en realidad los estén empleando de manera inapropiada. También es posible que la solución no esté en las manos del usuario, sino del administrador de la red, y en ese caso será recomendable y razonable exigir el cambio. Una breve explicación del proceso permitirá juzgar al lector por sí mismo

En primer lugar, debe considerarse que, simplificando, existen esencialmente dos sistemas distintos con los que puede usarse el correo electrónico. En un sistema, la correspondencia reside en la computadora personal del usuario y ahí se la administra por medio de un programa residente en esa computadora (la operación de entrada y de salida de datos ocurre sólo en ciertos momentos; el resto del tiempo la correspondencia queda grabada en el disco duro de la computadora del usuario). En otro sistema, se lee la correspondencia "en línea", se "lee en el servidor", es decir, la correspondencia y el programa que la administra residen exclusivamente en una computadora central a la que nuestra máquina accede. Para ambos sistemas, actualmente los fabricantes de programas atienden a la solución de los problemas de los caracteres de alfabetos distintos del alfabeto inglés3; es más, puede decirse que existe una tendencia universal a favorecer el empleo de esos caracteres.

Ir a la página 2 de Consenso