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| El futuro habla español | ||
| (Fragmentos de la conferencia ofrecida por el Director de la Real Academia Española en el Congreso de la República el miércoles 23 de marzo de 2000) | ||
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No se puede negar al inglés la condición de haberse constituido, en un proceso que por lo demás viene desde el siglo XVI, en la lengua franca de la técnica, del comercio y de las finanzas. Bienvenidos sean los préstamos de los que el español carece, para ser asimilados si su fonética lo permite, calcados si es el caso, o simplemente registrados como préstamos de uso. Pero de ahí a esa invasión generalizada que hace que los nuevos eruditos, hoy llamados ejecutivos, no sepan construir una frase si no la empiedran de cinco o seis anglicismos, hay un abismo.
Eso tiene un nombre: se llama snobismo.
Ortega y Gasset, que gustaba de etimologías no muy exactas filológicamente, acuñó una para el término snob, cuya etimología de verdad desconozco y seguimos sin fijar del todo. Dice que snob es la abreviatura de sine nobilitate, sin nobleza. Sin nobleza son los que siendo hijos de algo, hidalgos, hijos de una lengua, de una estirpe y de una cultura, abdican de ella para ir a buscar lo que tienen a mano, más rico, en su casa.
Pero el futuro habla español. Decir que uno de cada dos alumnos de Iberoamérica elige el inglés como segunda lengua no es exacto, pues es solo una parte de la verdad. Hay que decir también que uno de cada dos estudiantes norteamericanos elige como segunda lengua el español. Y que cuando son preguntados por la razón por la cual escogieron nuestra lengua, dicen que porque es práctica. Y Brasil acaba de declarar el español como segunda lengua obligatoria y reclama la necesidad de 210 000 profesores en forma inmediata para poder atender el desarrollo de esta norma. Y en toda Europa el español es la segunda lengua. Y en Japón crece el número de estudiantes que deciden aprender español.
El futuro habla español. ¿Qué español? Un español fuertemente unitario, porque las diferencias son variantes léxicas, variantes de uso.
Al servicio de la unidad del idioma trabajan las veintidós academias de la lengua española, de las que la Real Academia Española es simplemente la primera por antigüedad, es prima inter pares. Acabamos de presentar la Ortografía, que por primera vez ha sido consensuada con todas las academias y que por primera vez supera la perspectiva españolista, madrileña, para adoptar la perspectiva de todo el ámbito, de toda la extensión de Hispanoamérica. Este hecho es lo que le va a abrir las puertas, [lo]que la ha convertido en el libro más vendido en todo el ámbito hispánico en los últimos seis meses: más de 400 000 ejemplares, con independencia del millón de ejemplares que está imprimiendo México para regalar a todos los maestros de escuela primaria.
¿Por qué esa gran difusión de la Ortografía? Porque la hemos hecho en conjunto. Hace dos semanas nos reunimos durante cuatro días, en una larga sesión de trabajo en Madrid, representantes de todas las academias en pie de igualdad en pie de igualdad, que es la norma de la lengua española, para esbozar un proyecto de interés formidable: un diccionario normativo de dudas, en el que registraremos todas las variables que plantean los hablantes en todas las más diversas partes del mundo hispánico, y daremos una solución consensuada común. Pero no queremos que sea un diccionario muerto, un depósito, sino un observatorio vivo en internet, actualizado en cada momento, para que en cada momento podamos ofrecer la respuesta instantánea a los estímulos de la lengua. Porque unidos haremos más fuerte la lengua y haremos más fuerte nuestra presencia en el universo mundo.
Porque la lengua es la que elegimos, pero la lengua es la que nos hace, la lengua
es la que nos convierte en hidalgos, en hijos de algo, en hijos de una
historia compartida, en hijos de una patria común. |
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