Una
de las principales causas de la cuestionada guerra en el Medio Oriente
entre la coalición formada por Estados Unidos e Inglaterra contra
Iraq, según lo afirmaron los científicos y analistas,
fue el petróleo, es decir, conseguir el dominio de la energía
que hoy mueve al mundo.
¿Pero sabe usted cuál será la principal fuente
de los futuros conflictos en los próximos 50 años?
De acuerdo con numerosos estudios científicos avalados, por cierto,
por una serie de instituciones como las Naciones Unidas, la causa de
futuros enfrentamientos y guerras será el agua, más exactamente
la dramática escasez de líquido que afectará a
varios miles de millones de habitantes.
Según el informe de la Organización de las Naciones Unidas
"Agua para todos, agua para la vida", publicado con motivo
del Foro Mundial del Agua que se celebró en Japón en el
mes de marzo, la escasez de agua afectará en el año 2050
a 7.000 millones de personas en todo el planeta.
Además, este grave problema se verá agravado por el fenómeno
del cambio climático, que tendrá efecto sobre los recursos
hídricos.
Lo que llama la atención de esta nueva crisis es que su origen
no se debe a razones naturales. El agua supuestamente está desapareciendo
por causas de la naturaleza, pero la verdad es que a lo largo de décadas
pasadas y aun en el presente hubo y hay en la gestión de los
recursos hídricos inadecuados métodos de utilización
de este vital elemento.
Este informe asegura que se trata de un problema de actitud y de comportamiento,
un asunto de fácil identificación.
En nuestro país el problema es crucial: escasez de líquido
en la vertiente occidental, principalmente costa y grandes porciones
de sierra, y abundancia pero al mismo tiempo desperdicio de gran cantidad
de agua en la vertiente oriental reflejan la contradictoria realidad
de nuestro país